Desde que subió a lo más alto del ranking, el 18 de agosto del 2008, Rafa no pudo ganar ningún título.




Luego de arrasar en un lapso de cuatro meses en el 2008 (abril-agosto, con Roland Garros, Wimbledon y otros torneos), y llegar a ser N° 1 del mundo inmediatamente a su consagración en los Juegos Olímpicos, pocos hubiesen apostado que Rafael Nadal pasaría tanto tiempo sin cosechar un título. Lo cierto es que ya son 144 los días que pasaron de sequía y que el mallorquín no puede levantar un trofeo. Y sumará algunos más la semana que viene, ya que no estará en ninguno de los certamenes previos al Abierto de Australia.

La época por la que está atravesando Nadal no resulta nueva para él. Incluso, los dos años anteriores pasó por una situación similar: el período que abarca el segundo semestre de la temporada y los tres primeros meses, parecen ser esquivos en materia de títulos. De junio 2006 a marzo 2007 pasó 280 días sin obtener un torneo, mientras que, de julio 2007 a abril 2008, fueron 273. Y aunque sea una estadística que puede parecer nociva para Rafa, éste demostró que en pocos meses se puede alcanzar la cúspide. Pese a no coronarse, sumó los puntos necesarios como para llegar a estar entre los mejores y, en 2008, pudo llegar a la cima con cuatro meses extraordinarios. Sin embargo, los días corren para el español y desde que es el mejor de todos no pudo ganar en ningún torneo. Luego de triunfar en los Juegos, se proclamó como N° 1 y jugó el US Open, dos Masters Series y, esta semana, el Abierto de Doha, sin consagración. Ayer, en Qatar, su racha negativa la siguió estirando el francés Gael Monfils, quien lo derrotó por doble 6-4. Allí donde Federer, Murray y Roddick alcanzaron las semi. La eliminación de Rafa evitó una definición perfecta...

Fuente: Olé