Ráfaga Nadal El N° 1 fue más molesto que el fuerte viento para Murray: lo aplastó por 6-1 y 6-2 y gritó campeón.
RAFA GANÓ EN UNA HORA Y 20, Y EMBOLSÓ 605.500 DÓLARES.
Existen cuestiones externas que pueden imposibilitar el desarrollo normal de un partido. En la final del Masters 1000 de Indian Wells, un fuerte viento perturbó a Rafael Nadal y Andy Murray, aunque el N° 1 supo manejar mejor la situación. El español derrotó por 6-1 y 6-2 al escocés, consiguió su 13° torneo de esta categoría y se quedó con el segundo certamen más relevante de lo que va del año (se había coronado en Australia).
El duelo entre el 1° y el 4° del mundo no tuvo el brillo que se esperaba, por las ráfagas que se hicieron presentes en California. Dos jugadores que acostumbran pasar muchas pelotas y llevar a cabo peloteos intensos desde el fondo de cancha, tuvieron que moderar sus ejecuciones, jugar sin tanto riesgo y, en este planteo, salió beneficiado el mallorquín. Murray erró mucho más, Rafa jugó cuidadosamente y mantuvo su ritmo arrollador que venía exhibiendo en el torneo. De todos modos, los errores no forzados se vieron claramente en ambos tenistas: 17 de Nadal contra 22 de Murray. En winners el español doblegó al escocés (13-6) y el primer saque fue fundamental, ya que con esa herramienta Rafa ganó el 81% de los puntos jugados, mientras que Andy se adjudicó el 56%. Además, el campeón de Indian Wells quebró en cuatro de las cinco oportunidades que generó y el finalista no provocó ninguna. Las dos posturas fueron bien diferenciadas en cancha, debido a que el N° 1 siempre se mantuvo focalizado, en tanto que el 4° mostró fastidio por el viento incesante.
Así, Nadal extiende su diferencia con respecto a quienes vienen detrás de él en el ranking y estiró su récord sobre Murray, uno de los jugadores que más lo había complicado los últimos meses: 6-2. Rafa saboreó su segunda coronación en California (la otra, en 2007) y, ahora, va por la conquista en Miami.
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